
NAVIDAD = CONSUMISMO INNECESARIO!!.
¿Hay alguna diferencia, acaso,




"...Se acordó de sus palabras y volvió a mirar al muchacho que tenía delante. Veronika se quitó el suéter, se acercó a Eduard. Si tenía que hacer algo, tenía que ser ahora. Mari no soportaría el frío mucho tiempo allí afuera y enseguida regresaría. El se echó para atrás. La pregunta que había en sus ojos era otra: ¿cuándo regresaría al piano? ¿Cuándo tocaría una nueva melodía que hinchase su alma con los mismos colores, sufrimientos, dolores y alegrías de aquellos compositores locos que han atravesado tantas generaciones con sus obras? -La mujer de allá afuera me dijo ‘‘Mastúrbate. Aprende hasta dónde puedas llegar’’. ¿Es posible que pueda llegar más lejos que a donde siempre llegué? Ella le tomó la mano y quiso llevarlo hasta el sofá, pero Eduard delicadamente rehusó. Prefería estar de pie donde estaba, al lado del piano, esperando pacientemente que ella volviera a tocar. Veronika se desconcertó, pero en seguida se dio cuenta de que nada tenía que perder. Estaba muerta; ¿de qué le servía estar alimentando miedos o prejuicios que siempre limitaron su vida? Se quitó la blusa, los pantalones, el sostén, los calzones y se quedó desnuda delante de él. Eduard rió. Ella no sabía de qué, pero se dio cuenta de que reía. Delicadamente le tomó la mano y la puso en su sexo. La mano se quedó allí, inmóvil. Verónica desistió de la idea y la apartó. Algo la estaba excitando mucho más que el contacto físico con aquel hombre: el hecho de que podía hacer lo que quisiera, de que no tenía límites. Salvo la mujer de allá afuera, que podía regresar en cualquier momento, nadie más estaba despierto.
