domingo, 30 de noviembre de 2008

NO WAY BACK


Intentas gritar....

Intentas reir ...

Intentas soñar...

Intentas volar .....



I try to forget everything but I was becoming more difficult.


Genesis.

jueves, 13 de noviembre de 2008


My inner voice showing me what I am ...
Genesis.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Crazy , Crazy Mary....


" Me pierdo en mis más profundos pensamientos
Me hiero para poder olvidar tu indiferencia
Me quedo sola , atormentandome con mis recuerdos (...)
Te necesito , para poder calmar estas ganas inmensas de estar a tu lado
Y poder irnos de este frio lugar que nos impide estar juntos
Salvame de este gelido lugar , en el cual me encuentro
Liberame de esta soledad que me envuelve en sus garras
Llevame hacia donde tu estas , y dejar de sentirme vacia , tan solo ese momento.... "

(Fragmento)

sábado, 8 de noviembre de 2008

I need You

I want to feel, I want to touch you, I want to kiss you I want to be with you ... but you have to conform To get away .... I miss .. I sink, in this endless empty.

Genesis.

lunes, 3 de noviembre de 2008

All I want ... I will


Quiero sentir tu cuerpo ...

Y sentirme tuya , en este momento... Te

Necesito, para calmar estas desenfrenadas

Ganas de estar contigo, tan solo esta vez.

Para congelar aquel momento , y con tan solo poder

Saber que estuve contigo, el recuerdo se hará eterno

Te pido un te quiero , y sentir tus labios chocar junto con los mios
y sentir aquel susurro en mi oído , tus manos , acariciando todo mi cuerpo
en una noche plena juntos.
Te necesito por que con el solo pensar en ti se hace desesperante y ardiente
tan solo imaginarte me hace sentir inquieta .
Te necesito , por que no hay cura a mi dolor , de pensar que no te puedo
Tener cerca.
Genesis....
I sink into the depths of my memories ... Help me get out of this hell! ...

domingo, 2 de noviembre de 2008

"...Se acordó de sus palabras y volvió a mirar al muchacho que tenía delante. Veronika se quitó el suéter, se acercó a Eduard. Si tenía que hacer algo, tenía que ser ahora. Mari no soportaría el frío mucho tiempo allí afuera y enseguida regresaría. El se echó para atrás. La pregunta que había en sus ojos era otra: ¿cuándo regresaría al piano? ¿Cuándo tocaría una nueva melodía que hinchase su alma con los mismos colores, sufrimientos, dolores y alegrías de aquellos compositores locos que han atravesado tantas generaciones con sus obras? -La mujer de allá afuera me dijo ‘‘Mastúrbate. Aprende hasta dónde puedas llegar’’. ¿Es posible que pueda llegar más lejos que a donde siempre llegué? Ella le tomó la mano y quiso llevarlo hasta el sofá, pero Eduard delicadamente rehusó. Prefería estar de pie donde estaba, al lado del piano, esperando pacientemente que ella volviera a tocar. Veronika se desconcertó, pero en seguida se dio cuenta de que nada tenía que perder. Estaba muerta; ¿de qué le servía estar alimentando miedos o prejuicios que siempre limitaron su vida? Se quitó la blusa, los pantalones, el sostén, los calzones y se quedó desnuda delante de él. Eduard rió. Ella no sabía de qué, pero se dio cuenta de que reía. Delicadamente le tomó la mano y la puso en su sexo. La mano se quedó allí, inmóvil. Verónica desistió de la idea y la apartó. Algo la estaba excitando mucho más que el contacto físico con aquel hombre: el hecho de que podía hacer lo que quisiera, de que no tenía límites. Salvo la mujer de allá afuera, que podía regresar en cualquier momento, nadie más estaba despierto.
La sangre le comenzó a correr más rápido y el frío que había sentido al desnudarse fue desapareciendo. Los dos estaban de pie, frente a frente: ella, desnuda; él, totalmente vestido. Veronika bajó la mano hasta su sexo y comenzó a masturbarse. Ya lo había hecho antes, sola o con compañeros, pero nunca en una situación como aquella, en que el hombre no manifestaba ningún interés por lo que estaba ocurriendo. Y esto era excitante, muy excitante. De pie, con las piernas abiertas, Veronika tocaba su sexo, sus senos, sus cabellos, entregándose como nunca se había entregado, no tanto porque quisiera ver a aquel muchacho salir de su mundo distante cuanto porque nunca había experimentado aquello. Comenzó a hablar, a decir cosas impensables, que sus padres, sus amigos, sus ancestros habrían pensado que era lo más sucio del mundo. Llegó el primer orgasmo y ella se mordió los labios para no gritar de placer. Eduard la miraba. Había en sus ojos un brillo diferente, como si alguna cosa comprendiera, aunque no fuese mas que la energía, el calor, el sudor, el olor que exhalaba su cuerpo. Veronika no estaba satisfecha aún. Se arrodilló y comenzó a masturbarse de nuevo.
Quería morir de gozo, de placer, pensando y realizando todo lo que siempre le había estado prohibido: imploró al hombre que la tocase, que la sometiera, que la usase para lo que se le antojara. Habría querido que Zedka estuviera también allí, porque una mujer sabe cómo tocar el cuerpo de otra, como ningún hombre lo consigue, ya que conoce todos sus secretos. De rodillas ante aquel hombre de pie, se sintió poseída y tocada y usó palabras fuertes para describir lo que quería que él hiciera. Un nuevo orgasmo le fue llegando; esta vez más fuerte que nunca, como si todo en derredor fuera a estallar. Se acordó del ataque cardiaco que había tenido aquella mañana, pero aquello ya no tenía ninguna importancia: moriría gozando, explotando. Se sintió tentada a agarrar el sexo de Eduard que se encontraba bien cerca de su cara, pero no quería correr ningún riesgo de echar a perder aquel momento: estaba yendo lejos, muy lejos, exactamente como Mari le había dicho.
Se imaginó reina y esclava, dominadora y dominada. En su fantasía hacía el amor con blancos, negros, amarillos, homosexuales, mendigos. Era de todos y todos podían hacer de todo. Tuvo uno, dos, tres orgasmos seguidos. Se imaginó todo lo que nunca antes se había imaginado y se entregó a lo que había de más vil y más puro. Por fin, no consiguió ya contenerse y gritó mucho, de placer, de dolor por los orgasmos seguidos, por los muchos hombres y mujeres que habían entrado en su cuerpo usando las puertas de su mente. Se echó sobre el suelo y se quedó allí, inundada de sudor, con el alma llena de paz..."



Paulo Coelho - Veronika Decide Morir ( Fragmento)


Desesperándome no encontraré jamás
El equilibrio entre dejar morir y amar
Me está matando

No saber dónde, no saber porqué
Me muero en vida y me doy cuenta
Que todo termina
No saber dónde es no saber porqué
Todo lo que quiero se me va

Voy caminando y me doy cuenta que no estás
Sólo recuerdo que algún día volverás
A ser la luz que ilumina mis sentidos
Que me da la fortaleza
Y el calor que tanto necesito

No saber dónde, no saber porqué
Me muero en vida y me doy cuenta
Que todo termina
No saber dónde es no saber porqué
Todo lo que quiero se me va
Y no vuelve a ser igual

Todo lo que quiero es un minuto de silencio hoy
Todo lo que quiero es un minuto de silencio hoy
Todo lo que quiero es un minuto de silencio hoy
Todo lo que quiero es un minuto de silencio hoy


(Beto Cuevas - Un minuto de Silencio )